Presión de la caldera baja: cómo subirla con seguridad
Si la presión de la caldera está baja, normalmente basta con rellenar el circuito de calefacción abriendo despacio la llave de llenado, con la caldera fría, hasta que el manómetro marque la presión que indica el fabricante, y cerrar la llave. En muchas calderas murales domésticas esa presión en frío está en torno a 1–1,5 bar, pero la referencia es siempre el manual de tu modelo o la zona verde del manómetro. Si la presión vuelve a bajar en pocos días sin haber purgado, hay una fuga o una avería y conviene llamar a un técnico.
Seguridad: esta guía trata solo del circuito de agua de la calefacción, una operación que los manuales de usuario permiten al usuario. No abras la carcasa de la caldera ni manipules el gas, la evacuación de humos o la electricidad: eso es trabajo de un técnico habilitado.
En este artículo
Cómo leer el manómetro
El manómetro es un reloj (o un indicador digital en la pantalla) que muestra la presión del agua del circuito de calefacción en bar.
- Con la caldera fría marca la presión de llenado. Es el valor que hay que comparar con el manual.
- Con la calefacción funcionando la presión sube un poco porque el agua se dilata al calentarse. Es normal.
- Muchos manómetros tienen una zona verde con el rango correcto y una zona roja hacia los 3 bar, donde suele estar tarada la válvula de seguridad.
Qué pasa si la presión es baja
Las calderas incluyen un dispositivo de seguridad por falta de agua. Por debajo de cierta presión, la caldera se bloquea o muestra un código de error y deja de calentar para protegerse. El valor exacto depende del modelo.
Causas habituales de una bajada de presión:
- Haber purgado los radiadores (sale algo de agua y la presión baja). Es normal; lo explicamos en cómo purgar los radiadores.
- Una pequeña fuga en un radiador, una válvula, una tubería o la propia caldera.
- Un problema en el vaso de expansión o en la válvula de seguridad.
Cómo subir la presión paso a paso
- Consulta el manual de tu caldera: indica la presión de llenado y dónde está la llave de llenado. Muchos manuales se pueden descargar en la web del fabricante con el modelo que figura en la placa de características.
- Apaga la calefacción y espera a que la caldera se enfríe. Así la lectura del manómetro es la de llenado y no hay riesgo de quemaduras.
- Localiza la llave de llenado. Suele estar en la parte inferior de la caldera: puede ser un grifo, una palanca o una ruedecita. En algunas instalaciones está en la tubería, fuera de la caldera.
- Ábrela despacio mientras miras el manómetro. Oirás el agua entrar.
- Cierra la llave cuando llegues a la presión del fabricante. Asegúrate de que queda bien cerrada: si se queda entreabierta, la presión seguirá subiendo.
- Si la caldera estaba bloqueada, rearma según el manual (suele haber un botón de reinicio).
- Enciende la calefacción y observa: la presión subirá algo con el agua caliente.
- Vigila durante unos días el manómetro en frío.
Si la presión baja una y otra vez
Rellenar de vez en cuando, por ejemplo después de purgar, es normal. Tener que rellenar cada pocos días no lo es. Revisa:
- Manchas de agua o restos de cal bajo los radiadores, en las válvulas y bajo la caldera.
- El desagüe de la válvula de seguridad: si gotea, la presión puede estar subiendo demasiado al calentar.
Si no encuentras nada visible, llama a un técnico: puede ser una fuga oculta o un problema del vaso de expansión.
Si la presión es demasiado alta
Si al calentar la aguja llega a la zona roja (en muchas calderas, cerca de 3 bar) o gotea la válvula de seguridad:
- Comprueba que la llave de llenado está completamente cerrada.
- Con la caldera fría, puedes bajar un poco la presión purgando un radiador y recogiendo el agua, hasta volver al valor del manual.
- Si vuelve a subir sola, llama a un técnico: la llave de llenado puede no cerrar bien o el vaso de expansión puede estar fallando.
Mantenimiento
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) obliga a que las instalaciones de calefacción tengan un mantenimiento periódico realizado por una empresa habilitada. La periodicidad depende del tipo de instalación: consúltala con tu empresa mantenedora o en el propio reglamento. El IDAE señala, además, que conviene purgar los radiadores al iniciar cada temporada.
Preguntas frecuentes
¿Qué presión debe tener una caldera de gas?
La que indique su fabricante. En muchas calderas murales domésticas, en frío, está en torno a 1–1,5 bar, pero hay modelos con otros valores. Comprueba el manual o la zona verde del manómetro.
¿Es peligroso que la presión esté a cero?
La caldera se bloqueará por seguridad y no calentará. No es peligroso en sí mismo, pero indica que el circuito ha perdido agua: rellena según el manual y, si vuelve a ocurrir, busca la causa.
¿Puedo rellenar con la calefacción encendida?
Es preferible hacerlo con la caldera apagada y fría: la lectura es más fiable y evitas quemaduras. Sigue siempre lo que diga el manual de tu modelo.
Fuentes
- Manuales de usuario de los fabricantes de calderas (presión de llenado, ubicación de la llave de llenado y procedimiento de rearme), que varían según el modelo.
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (Real Decreto 1027/2007), instrucción técnica IT 3 «Mantenimiento y uso» (BOE-A-2007-15820).
- IDAE: Recomendaciones para el ahorro energético en hogares.
Publicado el . ¿Has visto un error o algo desactualizado? Avísanos. Lee cómo elaboramos los artículos.